Financiar una empresa no se reduce a pedir un crédito en el banco. Existen distintas herramientas, cada una pensada para una necesidad específica. Elegir la correcta puede significar menores costos, más flexibilidad y un negocio más sano.
Primero, define para qué necesitas el financiamiento
Antes de comparar alternativas, responde tres preguntas:
- ¿Para qué? Cubrir el día a día, cumplir un pedido, comprar maquinaria, expandirte.
- ¿Por cuánto tiempo? Semanas, meses o varios años.
- ¿Con qué respaldo? Facturas por cobrar, activos, contratos, garantías o el historial de la empresa.
Con esas respuestas, es mucho más fácil identificar qué herramienta calza mejor.
Factoring
Permite adelantar el pago de facturas por cobrar, cediéndolas a una entidad de factoring. Es ideal cuando vendes a plazo a clientes sólidos y necesitas liquidez antes del vencimiento. En Chile, la cesión de facturas electrónicas se registra ante el SII y está regulada por la Ley 19.983. Su principal ventaja es que se apoya en la calidad de tus clientes, no solo en el tamaño de tu empresa.
Capital de trabajo
Son créditos o líneas de financiamiento de corto plazo destinados a cubrir el ciclo operacional: compra de insumos, inventario, remuneraciones y gastos mientras llega el pago de las ventas. Son útiles para peaks de temporada, crecimiento de ventas o para dar estabilidad a la caja.
Confirming
Es una herramienta en la que una empresa compradora ordena el pago a sus proveedores a través de una entidad financiera, y los proveedores pueden optar por recibir el pago de forma anticipada. Sirve tanto a la empresa que paga, que ordena y puede extender sus plazos, como al proveedor, que accede a liquidez antes del vencimiento.
Leasing
Permite usar un activo, como maquinaria, vehículos, equipos o incluso inmuebles, pagando cuotas periódicas, con la opción de comprarlo al final del contrato. Es una buena alternativa para inversiones de largo plazo, porque evita descapitalizar la empresa y el propio bien suele servir de respaldo de la operación. Sus efectos tributarios conviene revisarlos con tu contador.
Crédito bancario tradicional
Los créditos comerciales de bancos siguen siendo una alternativa relevante, especialmente para empresas con historial, estados financieros ordenados y garantías. Pueden ofrecer plazos más largos, aunque sus requisitos y tiempos de evaluación suelen ser más exigentes para PYMEs nuevas o en crecimiento.
Otras alternativas
- Aporte de socios o inversionistas: capital a cambio de participación en la empresa.
- Programas de fomento y garantías estatales: existen instrumentos públicos de apoyo a PYMEs cuyas condiciones cambian en el tiempo, por lo que conviene revisarlos en sus fuentes oficiales.
- Crédito de proveedores: negociar plazos de pago también es una forma de financiamiento.
Cómo elegir: una guía rápida
- Necesidad de corto plazo con facturas por cobrar: factoring.
- Necesidad de corto plazo para operar o crecer: capital de trabajo.
- Relación con grandes compradores o proveedores: confirming.
- Compra de activos de largo plazo: leasing o crédito a plazo.
- Proyectos de expansión con riesgo mayor: evaluar capital de socios o una combinación de instrumentos.
Qué comparar entre alternativas
- El costo total, no solo la tasa: comisiones, seguros, gastos notariales y operacionales.
- Los plazos y la flexibilidad para prepagar o renovar.
- Las garantías que se exigen.
- La rapidez de la evaluación y del desembolso.
- El impacto en tu flujo de caja mensual.
Te ayudamos a encontrar la mejor opción
En Closer Capital no somos un banco: evaluamos la situación de tu empresa, comparamos alternativas y gestionamos el financiamiento junto a aliados como Billcapital, del cual somos MIC asociado. Revisa nuestra página de financiamiento empresarial, conoce nuestras soluciones de factoring, capital de trabajo, confirming y leasing, o escríbenos en contacto.